Se trata de Foster Nutrition, el primer local gastronómico completamente automatizado de Latinoamérica que ofrece un sistema de pagos 100% digital gracias a la tecnología de Mercado Pago. 


Elegir un menú desde una pantalla táctil, pagarlo en pocos segundos y retirarlo en un box transparente donde figura el nombre del comensal. Todo esto sin interacción con personas, esperas ni manejo de efectivo. Esto es lo que propone Foster, una nueva propuesta que mezcla gastronomía de primera línea con soluciones tecnológicas de punta para ofrecerle al cliente una experiencia inolvidable.

Este local sacado de una postal del futuro, que acaba de levantar las persianas en el corazón del microcentro porteño (Tucumán 422), es el resultado del trabajo en conjunto de Martín Zuker, Guido Stella y Mariano Fernandez, tres emprendedores argentinos. 

“Queremos, aunque con pequeños detalles, mejorar la calidad de vida de las personas. Ofreciendo comida nutritiva, fresca y con un toque gourmet, a través de un sistema simple e intuitivo viviendo una experiencia única”, explica Zuker.

Para darle forma a esta idea de vanguardia que busca redefinir el concepto del fast food tal como lo conocemos, los responsables del primer restaurante completamente automatizado de Latinoamérica buscaron que éste sea capaz de resolver  todo lo que busca un comensal cuando come al paso: platos de calidad y un servicio amigable desde el principio hasta el final.

“Queremos, aunque con pequeños detalles, mejorar la calidad de vida de las personas. Ofreciendo comida nutritiva, fresca y con un toque gourmet, a través de un sistema simple e intuitivo viviendo una experiencia única”, explica Zuker.

El menú incluye opciones para todos los gustos: bowls de estación, wraps, sopas, jugos naturales, aguas saborizadas, además de postres de lo más diversos.

Después de elegir su plato desde una pantalla, el usuario paga por su pedido de manera 100% digital, autónoma y rápida gracias a la implementación realizada por Mercado Pago, única plataforma de pagos con la que opera el restaurante.

Además, el sistema le da al cliente la opción de crear un usuario personal que registra sus preferencias gastronómicas, así como su método de pago, con el objetivo de reducir al máximo su tiempo de espera.

“Nos encanta apoyar este tipo de emprendimientos innovadores que proponen simplificar y facilitar la manera en la que los consumidores se relacionan con su dinero y que además deja de lado el uso del efectivo”,  explica Paula Arregui, Senior VP de Mercado Pago. “También nos atrajo la posibilidad de sumarnos al desafío de crear una experiencia completamente nueva en nuestro país”, agrega.

La tecnología también dice presente en el detrás de escena. Y es que una vez que el comensal realiza su pedido, en la cocina del restaurante desde una terminal -también automatizada- chefs capacitados en el manejo de este tipo de tecnología se encargan de preparar platos personalizados en tiempo récord.

“Nos encanta apoyar este tipo de emprendimientos innovadores que proponen simplificar y facilitar la manera en la que los consumidores se relacionan con su dinero y que además deja de lado el uso del efectivo”,  explica Paula Arregui, Senior VP de Mercado Pago.

El cliente tiene la opción de llevarse el pedido, o bien quedarse en el local y disfrutar de una larga lista de comodidades: acceso a internet, enchufes con puerto usb y distintos espacios, ideales para relajarse o trabajar.

“Suele haber poco tiempo para almorzar y gran parte se pierde ordenando y pagando la comida, queremos permitir que la gente haga su pedido a su manera de una forma eficiente y rápida para invertir su tiempo como quieran”, agrega Zucker.

En resumidas cuentas, Foster es aquello que sucede cuando los amantes de la cocina y los expertos en tecnología se sientan en una misma mesa: una experiencia 2.0 que va directo al paladar.