Una de las grandes ventajas de tener un ecommerce es que mucho de lo que sucede dentro de él puede medirse. Por este motivo, los KPIs son los grandes aliados de todo dueño de un negocio online. 


En tiempos donde el comercio electrónico no hace otra cosa que crecer, el desafío de los dueños de los negocios online debe redoblarse. Y es que para poder sobrevivir en el competitivo ecosistema de la venta online, los sitios webs deben mejorar sus procesos de manera permanente.

En este sentido, e independientemente de su tamaño, todos los ecommerce deben ser capaces de, en función de sus objetivos, medir los KPIs (indicadores claves de rendimiento) más importantes de su negocio y así entender con precisión de dónde vienen sus aciertos y donde radican sus fracasos.  Repasamos algunas de las luces rojas que ningún emprendedor 2.0 puede pasar por alto.

Tráfico

Poder medir el tráfico que recibe una tienda online, ya sea de manera diaria, semanal o mensual resulta una de las acciones básicas para entender el rendimiento de cualquier negocio. Aunque una mayor cantidad de visitas no es sinónimo de más ventas, nadie duda de que es el primer paso para atraer nuevos clientes. En esta dirección, entender las fuentes del tráfico resulta primordial para dirigir los esfuerzos de marketing de con mayor eficacia.

Tasa de Conversión

La tasa de conversión (o Conversion Rate, en inglés) es uno de los indicadores más importantes para todo ecommerce. Se trata del porcentaje de usuarios que entraron a un sitio web y “convirtieron”, ya sea realizando una compra, o bien un acción específica -como puede ser una descarga o un registro- que responda a uno de los objetivos del negocio. Para obtenerla, es necesario dividir la cantidad total de usuarios que han convertido por las visitas únicas del mismo.

Ticket promedio

También conocida como AOV (Average Order Value), el ticket promedio se consigue dividiendo el total de la facturación mensual por el total de pedidos recibidos en el mismo período. Con esta información entre manos, cualquier dueño de un ecommerce puede generar estrategias tendientes a que los usuarios consuman más en su tienda.

Por ejemplo, ofreciendo productos relacionados o un pack de productos para impulsar la decisión de compra puede lograrse que el ticket promedio aumente.

Tasa de rebote

Como su nombre lo indica, la tasa de rebote es de suma utilidad para entender qué es lo que les ocurre a los visitantes en un sitio web una vez que llegan a él. Si este porcentaje es demasiado elevado, quiere decir que hay algo de la página en cuestión que los expulsa.

Si bien existen diferentes frentes a analizar de cara a una resultado de estas características, lo cierto es que un diseño no responsivo, un contenido pobre o un sitio mal estructurado suelen ser algunas de las principales causas que explican esta situación.

Carritos abandonados

Este indicador es clave para entender por qué un usuario que parecía dispuesto a cerrar una compra, la abandonó antes de finalizar el proceso de pago. Los motivos que pueden desencadenar esta situación son diversos y pueden tener que ver con problemas en el checkout, con información poco clara respecto a las condiciones de envío, y hasta con la baja competitividad de los precios ofrecidos en la tienda.

Para lograr que algunos de los usuarios dentro de este porcentaje terminen de convertir, los emails de carritos abandonados se convierten en una de las estrategias más efectivas.  

En todos los casos, seguir de cerca este KPI es importante para mejorar los aspectos en los que un sitio web hace agua, y estar mejor preparados para cada nueva oportunidad de venta que se presente en el futuro.

Visitantes frecuentes

Cuando hablamos de los visitantes frecuentes, buscamos saber qué tipo comportamiento tienen en un ecommerce aquellos que convierten con regularidad. De esta manera, pueden orientarse las estrategias de marketing para hacer que cada vez sean más los que vuelven a un negocio.

Coste de adquisición de cliente

De la mano de esta métrica podemos saber cuál ha sido el costo promedio por cliente, y así entender qué tan rentables han sido las acciones de marketing. El mismo se consigue dividiendo la cantidad de clientes obtenidos en un período determinado por la inversión realizada en marketing. Cuánto más bajo sea este indicador, mejor encaminado estará el ecommerce.

Con la valiosa información que arrojan los KPIs más importantes ya sobre la mesa,  resulta más fácil evaluar qué tan correctas han sido las decisiones de negocio y perfeccionar los esfuerzos de marketing que no estén bien orientados para alcanzar los objetivos perseguidos.