Te damos los tips que necesitás para instalar y poner a punto tu espacio de home office.


Cada vez más, trabajar uno, algunos o todos los días de la semana desde la comodidad del hogar se vuelve más frecuente. Pero no todas las casas están preparadas para volverse oficina, y los freelancers de toda la vida ya han aprendido la lección: pasar de la cama al living con la computadora a cuestas no es una opción recomendable si se busca sostener la productividad a lo largo de todo el año.

Para que trabajar puertas adentro no se convierta en una misión imposible, nada mejor que consagrar un espacio de la vivienda exclusivamente para realizar esta tarea. El estilo, los colores, y la funcionalidad del mobiliario son algunos de los aspectos que nos ayudarán a resignificar un ambiente entero, un rincón o simplemente un pasillo. Para crear un lugar agradable donde confluyan la creatividad y la concentración, repasamos todo aquello que no se puede perder de vista.

Elegir el lugar

Antes de poner manos a la obra, será importante decidir cuál será el área de nuestra casa en la que ubicaremos el escritorio y determinar qué tipo de tareas vamos a llevar a cabo en el mismo. ¿Tendremos reuniones con clientes? ¿Necesitamos una tabla de trabajo? ¿Cuánto espacio de guardado nos hará falta? No siempre contamos con habitación reservada para estos fines y es por eso que a la hora de crear un espacio cálido, que nos permita trabajar desde casa sin distraernos, la creatividad será nuestra mejor aliada.

Desde un placard, pasando por un pasillo o entrepiso, hasta un esquina al lado de nuestra cama o justo detrás del sillón, todos estas zonas impensadas pueden convertirse en el lugar ideal para montar nuestro espacio de homme office. En todos los casos, siempre es aconsejable priorizar los espacios con luz natural y si tienen una interesante vista al exterior, ¡mucho mejor! Cuando los metros cuadrados no abundan, los estantes flotantes en altura, cajoneras móviles y gavetas pueden ayudarnos a optimizar el espacio con el que contamos. También jugar con los colores y los accesorios -como alfombras y cortinas- será clave para conseguir diferenciar el sector de nuestro escritorio del resto del ambiente en el que lo hayamos integrado.

Invertir en mobiliario

Destinar una buena parte del presupuesto a comprar mobiliario de calidad es una de las reglas de oro a la hora de armar nuestro rincón creativo puertas adentro. Pasamos horas sentados frente a la computadora y es por esto que inclinarnos por un silla con altura y respaldo ajustable, idealmente con ruedas, es el primer paso para evitarnos problemas de salud asociados a la postura. Existen modelos para todos los gustos, y dependerá del estilo que queramos imprimirle a nuestro rincón para el home office.

Una vez que tengamos este ítem fundamental para nuestro trabajo del día a día, podemos pasar a elegir el escritorio que se mejor se adapte al mismo. Una buena iniciativa es complementar esta pieza con otras auxiliares, que nos permitirán tener a mano una superficie adicional para tareas especiales. De esta manera podremos centralizar todas las actividades en el escritorio, y evitaremos tener que trasladarlos a otros ambientes de la casa.

Con todas las luces

No es ningún secreto que un espacio bien iluminado será siempre un lugar más cálido y agradable para trabajar. Es por esto que a la hora de montar nuestro escritorio no podemos subestimar la importancia de contar con fuentes de luz adecuadas.

Además de una central, que no sea demasiado fuerte ni muy débil, nunca está de más incorporar luces auxiliares que nos ayuden a conseguir una iluminación correcta para las diferentes horas del día y situaciones. En este punto es importante tener en cuenta que no es aconsejable para la vista que la intensidad lumínica varíe abruptamente de un sector a otro del mismo ambiente.

El encanto está en los detalles

Es, para muchos, la mejor parte. Fotografías, pósters, plantas, velas y todo tipo de detalle que nos ayuden a construir un ambiente acogedor son más que bienvenidos. Reservar un rincón de una pared para colocar una pizarra o corcho es una buena idea para tener a mano un panel para volcar ideas y apuntar deadlines. En cualquier caso, no sobrecargar el espacio y ordenarlo de manera regular es clave para conseguir jornadas de trabajo hogareñas mucho más disfrutables.