Con el apoyo de Mercado Crédito, la fundadora de Caruva Estampados pudo renovar máquinas y aumentar su stock.


El deseo de ser su propia jefa y manejar sus horarios fue lo que impulsó hace cuatro años a Mariana Coego, fundadora de Caruva Estampados, a darle forma a un negocio que le perteneciera. Como muchos, la emprendedora se lanzó a darle forma a su proyecto trabajando desde su propia casa y sin dejar su trabajo principal en relación de dependencia. “Cuando empecé hacía todo yo: desde diseñar hasta coser”, relata la fundadora de este negocio especializado en estampados por sublimación personalizados que hizo de Mercado Libre su canal de ventas principal.

Desde el principio, sus productos gozaron de una buena aceptación en el marketplace y, poco a poco, la ventas fueron creciendo. Cuando Mariana se dio cuenta que su emprendimiento iba bien encaminado decidió que era hora de dejar su trabajo full time y dedicarse de lleno a su negocio. Con el paso del tiempo, esta diseñadora gráfica de profesión terminó por contratar a su primer empleada y aumentar la línea de productos: además de almohadones y souvenirs para fiestas, empezó a realizar estampas sobre cartucheras, cuadritos, bolsos y porta cosméticos, entre otros artículos.

Con la expansión de su marca, y la incorporación de una segunda persona, la fundadora de Caruva consideró que era tiempo de pasar al siguiente nivel y dejar su casa para montar una oficina y showroom en otro lugar. “La gente quería poder ver los productos. Eso les generaba mayor confianza”, explica la emprendedora sobre uno de los motivos que aceleraron esta decisión. Para la misma época, Mariana se enfrentó con un imprevisto. “Se nos rompió una de las impresoras con las que trabajamos que es muy cara, y por la mudanza yo me había quedado sin recursos”, relata. La necesidad de cubrir este gasto extraordinario fue lo que la llevó a buscar financiación.

“Vi la oferta de Mercado Crédito y me llamó la atención”, cuenta Mariana sobre el momento en el que descubrió que podía sacar un prestamo de manera fácil y rápida. En una primera instancia, la emprendedora tomó un crédito para reemplazar las máquinas que necesitaba con más urgencia, y más tarde otro para aumentar su stock. “Me los dieron al instante. Enseguida tuve la plata en la cuenta y pude planificar qué hacer con ella”, explica la creativa.

“Si el día de mañana necesitara dinero para seguir creciendo, sin dudas tomaría otro préstamo”

Al día de hoy este negocio creativo pasó de ser una empresa unipersonal a contar con 5 empleados. La flexibilidad que le dio Mercado Crédito le permitió a la emprendedora sortear las dificultades que aparecieron en el camino, y potenciar todavía más la expansión de su negocio. “Si el día de mañana necesitara dinero para seguir creciendo, sin dudas tomaría otro préstamo”, sintentiza la responsable de Caruva Estampados.