Una estrategia de marketing de contenidos bien planificada puede ayudarnos a aumentar el tráfico hacia nuestra tienda virtual. Te explicamos de qué manera sacarle provecho a este aspecto clave.


Elegir un dominio, trabajar en la optimización de la estrategia SEO, hacer publicidad online….La lista de tareas a la hora de lanzar un canal de venta online y atraer visitas a la misma continúa, y por eso es que muchas de las veces los emprendedores digitales desconocen o subestiman la importancia de otro aspecto clave para generar tráfico y aumentar las ventas: el inbound marketing o marketing indirecto. ¿De qué se trata? Es una herramienta realmente en boga por estos días con la cual las marcas buscan, a través de la publicación de contenidos útiles y relevantes para su audiencia, atraer y fidelizar clientes.

Pero a la hora de lanzar nuestra estrategia de marketing no intrusivo, no podemos avanzar a ciegas y para conseguir resultados deberemos tener en cuenta una larga lista de factores: desde determinar quién es nuestro cliente o potencial cliente –para entender qué tipo de contenido estará ávido por consumir-, pasando por la elección del canal por el cual le acercaremos esta información valiosa, y hasta la frecuencia con la que le haremos llegar estas piezas que tienen como objetivo último seducirlo, y sentar las bases para construir con él una relación de largo aliento.

El contenido que importa

Relevante y original. Para que nuestra estrategia de contenidos sea exitosa, hay que concentrar todos los esfuerzos en darle al cliente o futuro cliente sólo aquella información que despierte su interés, y que a largo plazo pueda terminar por impulsar su decisión de compra. En este sentido, si por ejemplo tenemos una tienda virtual de macetas el contenido que creemos debe estar apuntado a todo aquello que pueda interesar a un amante de la jardinería. Además de darle información relacionada con nuestro propio producto -explicarle, por ejemplo, por qué nuestras macetas son mejores que las de la competencia-, también debemos abarcar todos los temas que sean capaces de posicionarnos como una voz de autoridad sobre el tema: de qué manera combatir las plagas, consejos para elegir plantas resistentes al invierno, etc.
SEO de Contenidos. Como mencionábamos anteriormente, la generación de contenido puede ayudarnos a mejorar la visibilidad de nuestra marca tenga en los motores de búsqueda. En este sentido, hacer un estudio de SEO de contenidos antes de empezar a escribir es siempre una buena idea. ¿Para qué? Para saber qué buscan y con qué palabras nuestros potenciales clientes cuando se vuelcan a los buscadores, para así más tarde poder  incorporar estas keywords relacionadas con nuestro negocio en el contenido que generemos. Todo ello sin perder de vista que la integración de las palabras claves nunca debe ser en detrimento de la calidad del contenido que produzcamos.
Canales. Blogs, redes sociales, white papers, infografías…. La cantidad de canales que existen para volcar nuestro contenido son muchos, y la elección de los mismos dependerá en gran parte de nuestra audiencia. Para que nuestra estrategia de contenido llegue a buen puerto, es importante que nuestra marca distribuya esta información relevante para clientes y potenciales clientes allí donde ellos están y en el formato en el que estarán más propensos a consumirlos.
Sólo ventajas. Una tienda virtual con contenido útil y propio no sólo tendrá mayor capacidad de captar leads –porque cada vez serán más los usuarios propensos a dejar su correo electrónico para recibir información de interés-, sino que al mismo tiempo estará dándole a Google más razones para que la ubique más arriba en el buscador. Y es que el gigante tecnológico valora a aquellos portales que producen contenido propio y original, por encima de los que no lo generan o simplemente lo replican de otras webs.
Planificar y anticipar. Armar un calendario editorial es una buena idea para trazarnos objetivos realistas –por ejemplo, no tiene sentido montar un blog si no podremos actualizarlo al menos dos veces por semana-, y al mismo tiempo para no perder de vista las fechas más importantes relacionadas con el producto o servicio que comercializamos. Esto último nos permitirá estar “a tono” con los intereses de nuestra audiencia y construir una relación a largo plazo.
Medir, ¡siempre!  Medir los resultados de nuestros contenidos no solo es posible, sino también necesario. Evaluar los temas que hayan funcionado, y aquellos que hayan pasado totalmente desapercibidos por los internautas, será clave para optimizar de cara al futuro nuestra estrategia de marketing inbound.