Cualquier persona que busque llevar su emprendimiento a la siguiente etapa, debe entender lo importante que es aprender a dominar a tiempo el arte de delegar.


Por miedo a perder el control sobre su negocio, muchos de los emprendedores suelen experimentar cierta resistencia a la hora de empezar a delegar. Poco importa si se trata de una empresa unipersonal que está a punto de contratar a alguien, u otra que ya cuenta con empleados. Cualquier dueño de un sitio web que sepa redistribuir de manera efectiva sus tareas del día a día tendrá mayores probabilidades de crecer que otro que espere demasiado antes de dar este importante paso. Te explicamos por qué delegar es un hábito que debemos incorporar a tiempo.

Detectar lo que puedes dejar en otras manos

El primer paso para mejorar la gestión de tu emprendimiento es aceptar que por más multitasking que te consideres, el que mucho abarca poco aprieta. Puedes empezar por hacer una lista en la que detalles todas las actividades que realizas, y cuáles de ellas podrías empezar a encomendar a terceros. Ya sea empleando un asistente, o bien contratando los servicios de proveedores externos a la organización.

Por ejemplo, si en un principio las entregas de tu ecommerce corrían por cuenta, probablemente cuando tu marca empiece a crecer deberás considerar la posibilidad de integrar una solución de envíos acorde. De la misma manera, a nivel administrativo, integrar una pasarela de pagos confiable como Mercado Pago te permitirá dejar de preocuparte por la gestión de cobros de tu sitio web.

Otra buena práctica a la hora de delegar es detectar cuáles son las actividades que por cambios regulatorios suelen sufrir a menudo modificaciones. En este sentido, contratar algún servidor que se encargue de la facturación de tu empresa puede ayudarte a ahorrar una buena cantidad de tiempo.

Contratar a la persona indicada

Rodearse de un equipo de trabajo compuesto por miembros que te inspiren confianza es una de las reglas de oro que deben grabarse a fuego todos los emprendedores. En esta dirección, y todavía más si estás por contratar a tu primer empleado, deberás asegurarte de formarlo y transmitirle con exactitud cuáles serán las tareas que, una vez que delegues, pasarán a formar parte de sus responsabilidades.

Darle la autoridad suficiente para que se sienta cómodo para tomar decisiones con autonomía y acompañarlo cuando sea necesario son otras dos de las claves para que este método dé sus frutos al final del camino. Más adelante, cuando tu empresa siga creciendo, probablemente llegará el momento de contratar empleados con saberes específicos en determinadas áreas.

Resultados

La mejor manera de hacer que este sistema basado en el arte de delegar funcione será estableciendo también un sistema con el que sea posible evaluar los resultados obtenidos. Fijar objetivos concretos y fechas de entrega es fundamental para estar en condiciones de seguir de cerca cómo se están haciendo las tareas que dejamos ahora en mano de terceros.

Reconocer cuando el o los empleados hayan alcanzado la meta prevista es una buena práctica para alimentar todavía más el compromiso de la persona encargada de sacarnos algo de peso sobre los hombros.  Esta nueva manera de organizar el trabajo del día a día de tu empresa te permitirá trabajar de manera más organizada, hacer que puedas concentrar tus esfuerzos en las actividades que más te interesan dentro de tu negocio y también reducir costos.